Diálogo III: ¿Cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura? – VI

Preguntas del público

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Diálogo III: ¿Cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura? – V

El periodismo cultural de Francisco Célis Albán

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Diálogo III: ¿Cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura? – IV

Un ejemplo a seguir: La Fundación Escuela Taller de Bogotá

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Diálogo III: ¿Cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura? – III

El mercadeo cultural en DHL

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Diálogo III: ¿Cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura? – II

La industrial cultural del espectáculo Delirio

Delirio es un espectáculo que nace como el resultado de una vivencia que tiene Cali con la danza, especialmente con la música y el baile de la salsa, Delirio pretende básicamente la reivindicación de la cultura de la cultura popular caleña a través del baile y agrupa tres escuelas de baile, unos artistas de circo y una orquesta, que igual también son el resultado de los procesos barriales que se han vivido en Cali desde los años 70. Delirio pretende traspasar las fronteras de ser un espectáculo o de ser una puesta escena para convertirse en un movimiento que pernee los estratos populares y sobre todo la base de la pirámide. Desde el punto de vista de mercadeo está dirigido a los sectores de opinión, a los estratos altos, y con esa puesta en escena que nace desde las entrañas de la ciudad llegarles para romper la barrera social que nos ha atropellado a través de la historia. Delirio empieza entonces a generar un fenómeno en la ciudad de identidad, de ruptura, digamos de distancia y sobre todo de orgullo en términos generales del sector de opinión y de los estratos altos de la población hacia lo que se produce en las entrañas de la ciudad. Cali fue una ciudad absolutamente afectada por el fenómeno del narcotráfico, fenómeno que afecto a Cali y a Colombia y en general al mundo entero con el impacto socio económico, pero digamos que a Cali le quedó la herencia de haber penetrado en todos los estratos y haber quebrantado un poco los valores, sin embargo lo que uno logra rescatar de ese proceso nefasto es que fueron precisamente las escuelas de salsa, las que si bien recibieron un poco la influencia de lo que se estaba viviendo en la sociedad no se dejaron permear por esos aspiracional es de la vida fácil, sino que continuaron con su proceso un poco ausente, un poco solitario del sector público y en términos generales del sector social y eso les hizo que fueran creando su propia dinámica hasta tener hoy los resultados artísticos que todos conocemos cuando se destacan a nivel del mundo en todos sus logros, pero sobretodo cuando cogen el baile, y sobretodo el baile de la salsa, se inventan un estilo clásico caleño que sí existe, que sí es real y lo asumen como un estilo de vida y como un proyecto de futuro profesional.

Delirio entonces empieza a constituirse en una verdadera industria cultural, una industria cultural que está compuesta por unos insumos que son los artistas, los proveedores, técnicos, profesionales, esos insumos no nos los entrega digamos que el sector económico, el sector público, el sector empresarial listos como pasa en muchas otras producciones en el mundo, nos entregan unos insumos bastante débiles, bastante abandonados. Delirio lo que hace es transformar esos insumos que son la música, el circo y el baile, los transforma a través de una estrategia de producción con altísima factura artística y los distribuye en lo local, en lo nacional y lo internacional. Para que nos quede claro que es una industria cultural, pues es el resultado del fortalecimiento del insumo, de la estrategia de distribución y de la estrategia de transformación, esos insumos son afectados cuando pasan al proceso de transformación por agentes externos al gremio o al núcleo cultural y son afectados por agentes externos como el tema por ejemplo de los impuestos. La cultura tiene un impacto del 47% de impuestos en el total de sus ingresos, a pesar de que en el mundo aporta el 7.5 % al producto interno bruto y en Colombia aporta cerca del 3.5 %.

Sin embargo el sector cultural en este tema mirado como el sector de la salsa, para ser más específico, no tiene los apoyos institucionales necesarios, no solo desde el punto de vista de la dádiva, que es digamos una circunstancia un poco perversa del sector, no pretende la salsa tener la dádiva del sector público, del gobierno nacional y local, sino lo que pretende es que el sector cultural pueda tener unos espacios para desarrollarse a través de exoneraciones de impuestos o a través por lo menos de una reglamentación específica como si la tiene el deporte, o como si la tienen otros sectores de la agricultura, de la ganadería, de la pesca, inclusive de la propia industria. Por ejemplo oímos con sorpresa que el sector agrícola tiene coyunturas por ejemplo climáticas, entonces cuando se ven afectados por las coyunturas climáticas entonces hay unos procesos ya establecidos en la ley que los exonera o que los beneficia con ciertas reglamentaciones, para la cultura no existe ni la exoneración más allá del 10% de los impuestos nacionales, que con mucho tino y con mucha certeza el Ministerio de Cultura ha determinado, entonces esos insumos que son los artistas y los profesionales del arte y de la cultura no son apoyados lo suficientemente o lo estratégicamente necesario desde el sector público y salen a meterse e insertarse en la industria cultural con mucha dificultad, entonces cuando ese producto inicial que es el insumo se transforma en un espectáculo, pues ya viene permeado por una cantidad de agente externos y su distribución sale enormemente costosa.

Delirio ha pretendido generar un modelo de industria cultural y por eso su meta fundamental es el fortalecimiento de las escuelas de baile, esa es la razón por la cual delirio no tiene un cuerpo de baile estático de 50 o 40 bailarines, sino que tiene por el contrario cerca de 200 artistas, que podríamos llamarlos como población flotante que dependen básicamente de sus escuelas, que son su seno natural, que son quienes hacen todo el esfuerzo requerido y es a ellas a quien se debe el gobierno y el sector privado y el sector empresarial dedicar  a fortalecer. Delirio ha armado para retomar entonces un esquema, donde aporta al sector privado encontrando en la salsa y en el espectáculo un vehículo de mercadeo social importante y ese es un ingreso que tenemos desde el sector privado muy importante, el otro ingreso que tenemos es la venta de boletería, que está e relación directa con lo que el público espera del espectáculo y por eso cada día nos esforzamos más porque sea mejor, más novedoso, más acorde digamos que con os lineamientos nacionales e internacionales. El otro ingreso de Delirio es la distribución del espectáculo a nivel nacional y a nivel internacional y ahí es donde viene afectado por el altísimo costo porque nos toca asumir el 47% de los ingresos. El debate entonces, siempre que hablemos de industrias culturales debe estar fundamentado en el fortalecimiento de los insumos, y los insumos son los artistas y los proveedores de la industria cultural fundamentados en escenografía, en sonido, en luces, en productores escénicos, en auxiliares de producción, en vestuaristas, en utileros, en luminotécnicos, en ingenieros de sonido. Mientras, digamos que el gobierno y en términos generales el sector privado se dedique a fortalecer ese insumo, pues ya nos queda a los que nos dedicamos al impulso y al desarrollo de los espectáculos y del arte coger esos insumos que nos entreguen fortalecidos, transformarlos y distribuirlos con mucho orgullo a nivel local, nacional e internacional.

Delirio ha tenido un trasegar de tres años largos, un trasegar absolutamente exitoso, absolutamente digamos que bendecido por el esfuerzo de todos los artistas, hemos atravesado las fronteras, fronteras locales e internacionales, hemos sido recibidos en Europa o en Asia con igual entusiasmo que en Panamá o en Ecuador. Y eso se debe fundamentalmente a esa cantera enorme de artistas que tiene Cali para mostrar, donde la pasión por hacer el trabajo se ve revertida en el espectáculo. De aquí en adelante digamos que el esfuerzo está en la reglamentación, en las leyes que favorezcan al arte y a la cultura como el único camino que tenemos para llegar a tener de pronto un país un poco más amable, un poco menos agresivo con nuestros artistas que son los que realmente nos traducen el lenguaje de la paz. Ahí es donde tiene que estar el esfuerzo de todos, en transformar esas leyes a favor de los artistas, como se han transformado a favor de los deportistas y de los otros sectores productivos de este país, ahí es donde debe estar el trabajo arduo de todos los que de alguna manera consideramos que el arte es el camino a seguir.

Andrea Buenaventura

Productora del espectáculo Delirio.

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Diálogo III: ¿Cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura? – I

La Nueva Gestión de Varasanta

Yo creo que el Teatro Libre me tiene que servir para que pueda hablar sin necesidad de micrófono. Yo soy actor de profesión y mi intervención va a ser alrededor de la experiencia de pasar de ser actor a productor. Yo estudiando en el teatro libre pude tener la experiencia de organizar una agrupación joven. Desde el comienzo de la vida me dijeron que casi todo lo que quería hacer con éxito necesitaba un 5% de talento y un 95% de trabajo, y al crear la Fundación Cultural Jóvenes Libres, que estaba pensada para generar procesos para jóvenes, comenzamos a experimentar un 5% de talento, un 30% de riesgo y el resto de trabajo: tomábamos riesgos muy grandes, tales como organizar tres giras latinoamericanas con tres cosas concretas, dos festivales en Latinoamérica y el resto yéndolo a buscar el cada sitio. Y contando con la buena suerte y la capacidad de trabajo de poder haber tenido estas giras con treinta o cuarenta funciones, cada una por Suramérica, teniendo la posibilidad de compartir talleres con no solamente comunidades artísticas sino con comunidades de bajos recursos, y con conciencia de lo importante que eran estos encuentros a nivel latinoamericano, decidimos organizar un encuentro de teatro joven en Bogotá, de los cuales hemos hecho tres versiones que han tenido invitados de diferentes partes de Latinoamérica, desde México hasta Argentina, con riesgos muy grandes y con poca experiencia, lo hacíamos de un lado por conocer y de otro por el interés de generar estos encuentros y de saber que si los jóvenes nos unimos y podemos conversar y podemos ver cuales son las necesidades y las diferentes intenciones que tiene cada uno, pues el nuevo arte va a estar conformado por gente que no solamente ve su país sino que tiene una amplia visión.

Este encuentro tiene algo muy especial y es que en sus tres versiones lo hemos hecho sin apoyo del estado, solamente con la empresa privada, eso a nivel de gestión es muy complicado y para este encuentro, que era una iniciativa joven, con todo el riesgo que tenía, tomamos un ejemplo de la naturaleza y es que hay dos muy extremas estrategias de reproducción en la naturaleza, una es la tortuga y la otra es el elefante, la tortuga pone 5.000 huevos en la playa y los depredadores, el mar, el tiempo, el clima matan a muchos de los huevos y quedan muy pocas tortugas y estas son las que pueden mantener la especie, y la otro es el elefante, ellos tienen un huevo cada tantos años y ese uno lo cuidan mucho. Y nosotros en este encuentro, usamos la de la tortuga, lo cual significa que pusimos 5.000 cartas en todas las empresas, éramos un equipo de jóvenes en vacaciones de la universidad, llamando a todas las empresas del directorio, una por una, diciendo “bueno mire estamos organizando este encuentro, vamos a tener grupos de acá”, y tanto lo hicimos hasta que conseguimos apoyo en tres empresas, entre las que se encuentran Bridgestone Firestone y la Unidad de Estética Dental Marlon Becerra y logramos hacer el encuentro en dos oportunidades, ejemplo del riesgo que tomamos, sin saber mucho cómo iba a salir, siendo un poco irresponsables al decirles a los grupos que venían de afuera, “bueno les vamos a dar el hospedaje, les vamos a dar la alimentación y vemos si les podemos pagar” y con la gran suerte de que lo hicimos en el teatro Varasanta, en el Teatro La Candelaria y en el teatro Hilos Mágicos con gran afluencia de público y pudimos decir al final, “mire toda la taquilla es para ustedes”, puesto que ya teníamos el festival subvencionado por estos apoyos de la empresa privada.

Poco después de esto mi proyecto de grado en la escuela del Teatro Libre fue una gira por Colombia, ya tenía algo de experiencia y teníamos el nombre del Teatro Libre, ahí también la estrategia fue la de la tortuga y por todo Colombia enviamos propuestas, teníamos una muy bonita carpeta, teníamos un bonito afiche y logramos hacer una cosa impresionante que creo nunca mas la voy a volver poder a hacer: 85 funciones por Colombia durante tres meses sin parar, 25 municipios, 10 departamentos, haciendo funciones en ocasiones tres veces diarias, y esto lo logramos por un patrocinio privado de Toyota, patrocinio conseguido puesto que vendimos las funciones muy baratas, entonces eso hizo que pudiéramos tener, como éramos estudiantes, la posibilidad de vender 85 y poder tener ganancia por primera vez en la gira de la escuela, ahora el Teatro Libre tiene esto como una de las claves para poderse graduar y es hacer mínimo 50 funciones lo que ha generado que además de los actores que nos graduamos de allí, siempre haya alguno interesado en la gestión, gracias a esta gira se genera esa necesidad.

Estas experiencias me abrieron el campo en Varasanta, yo me gradué el 16 de diciembre y el 19 me dieron el trabajo de productor allí, había tenido estas tres experiencias pero nunca había administrado un grupo, esto comenzó en el 2007, ha sido una experiencia muy importante, una experiencia que ha mostrado como puede crecer un grupo a partir de la creación y no desde el comercio. Varasanta, cuando entré solamente vivía de los talleres que se dictaban allí, desde ese entonces el teatro ha crecido un 400% en los últimos tres años, al comienzo, se tenía una sala muy pequeña, en realidad Varasanta ha tenido siete sedes y una de estas fue la casa de Gonzalo Rodríguez Gacha, de exención de dominio, la cual teníamos en comodato, en donde pasaron cosas increíbles tales como, que llegaron unas cinco personas con una guitarra a preguntar ¿aquí hay talleres de música? “Sí” y cogieron y secuestraron a todos los de Varasanta, los metieron en un baño para buscar las guacas de Gonzalo Rodríguez Gacha y estuvieron toda una noche en Varasanta, llevaron brujos y de todo, salió en varios periódicos. Varasanta tuvo un periplo de siete sedes hasta que por fin tiene su sede propia, ahora ya Varasanta tiene una programación anual, ahora mi experiencia como productor ha sido bajar el riesgo donde siempre ha estado, bajarlo un poco por la programación de una sede con tres salas, con una programación anual definida de no solo con grupos locales, nacionales, sino también internacionales.

 Varasanta se proyecta como un espacio de formación de públicos y de actores desde el ámbito nacional e internacional, este año estamos organizando el homenaje a Jerzy Grotowsky, en donde hemos tenido siete invitados internacionales y la idea de este año es afianzar a Varasanta como un espacio cultural muy importante. Y ese crecimiento que ha experimentado el teatro, ese poder tener en la casa 4 grupos jóvenes ensayando con un costo muy bajo se debe a los alquileres permanentes a otras empresas, cosa que le ha funcionado muy bien a Varasanta.

¿Cómo nosotros hemos podido lograr este crecimiento? Lo primero son los 15 años de labor artística muy comprometida y que ha sido el centro de toda la vida del teatro Varasanta, lo que le ha permitido, por lo menos a nivel cultural, ser reconocido por la gente del medio. Nosotros nos hemos aprovechado de este nombre y hemos utilizado todos los medios nuevos: el Internet y todo lo que significa, para poder mostrarnos al público y a partir de esto todas las opciones que hemos tenido las hemos tomado con mucha seriedad, cada opción de estas ha abierto treinta opciones más, entonces si hay algo que ha generado este crecimiento es que todo lo que ha hecho Varasanta pasa por el filtro creativo, cada cosa que hace está pensada desde la creación, al igual que desde la gestión, y un poco para eso me tienen a mí y es que no soy un productor, ni un administrador, soy un actor con esa sensibilidad, nunca he estado en la competencia de necesitar generar recursos a pesar de la creación, nunca hemos tenido que decir cambiamos nuestra creación porque necesitamos estos recursos, más bien volvemos la gestión parte de la creación para que estos recursos aparezcan. La estética está dentro de la gestión, dentro de nuestra página web, dentro de todo lo que nosotros sacamos, los proyectos que presentamos al estado, hace tres años no éramos sala concertada, ahora somos sala concertada del Ministerio y de la Orquesta Filarmónica, los proyectos que presentamos tienen la estética de Varasanta, las fotos siempre van en un lugar específico, los párrafos los organizamos donde mejor se vean y esa parte estética y creativa siempre está presente en cualquier cosa que hacemos, lo que es la principal fuente de reconocimiento del teatro frente a toda la gente que ha podido darnos los apoyos en estos años.

No tenemos un modelo de gestión definido, sino mas bien adaptativo, nos adaptamos a lo que viene, por ejemplo en el 2007 Varasanta tenía una propuesta artística basada en la realidad y entonces haciendo el plan de gestión basado en esto, empecé a buscar todas las personas, empresas e instituciones que les interesaba el tema de la realidad en Colombia, entonces retomé la estrategia de la tortuga y llamé a todas las personas que trabajaban con ONG’s de derechos humanos, llamé, llamé, “lo invito gratis a la obra”, algunas de esas revientan como el caso de “Kilele” que es una de las obras de Varasanta, gracias a que fue una persona de las que llamé, llegó a Varasanta vió la obra le interesó mucho y pudimos hacer toda una gran temporada para los Ministerios en Colombia pagada por la Vicepresidencia de la República y de ahí la Cruz Roja la vio y de ahí en adelante nos salieron muchas funciones, ese año se buscó que la creación de Varasanta se viera y en el 2008 y lo que lleva del 2009, estrenando sede, nuestra labor ha sido posicionar Varasanta, entonces la gestión se dirige a eso y comenzamos a buscar que la programación atraiga mucha gente, pensamos en traer el teatro Matacandelas de Medellín, o traer grupos internacionales que tengan mucha proyección y que la gente los observe y diga “Varasanta tiene una programación permanente en una nueva casa para la creación”, conseguimos por ejemplo una alianza con la ASAB, que hace que la gente entre gratis, la que hace que mucha gente la conozca y por ahora aunque no pague por lo menos sabe que Varasanta existe y así se amplia nuestra base de datos.

Para terminar siempre me he dado cuenta de una cosa muy importante y es que estando en reunión con la gente de los otros teatros y con los que llevan treinta años haciendo esto, llegó el tiempo de que nos demos cuenta de que tenemos muchos problemas y es que la empresa privada no nos pone cuidado, el estado solo nos ayuda solamente con un 7% de lo que cuesta anualmente nuestro teatro y además de esto en taquilla tenemos mas del 30 % de impuestos, lo que quiere decir que de cada taquilla tenemos que pagar el 30% de impuestos sino hemos conseguido cosas como un bono de apoyo que no sea una entrada, o muchas otras cosas que hacemos para poder lograrlo. Y es que de ahora en adelante dilucidar esos problemas y denunciarlos, lo que siempre se ha hecho, pero nosotros en la nueva gestión, creo que lo que tenemos que hacer es descubrirlos, denunciarlos, pero llegar con una propuesta concreta  para solucionarlos y eso es una de las cosas que el cambio de generación debe tener y es propuestas concretas de soluciones frente a eso.

Carlos Ossa

Actor egresado de la escuela del teatro libre con experiencia en montajes artísticos en el Teatro Libre, el Teatro Varasanta y con la Fundación Cultural Jóvenes Libres. Director ejecutivo del Teatro Varasanta en los últimos tres años. Creador y director de la Fundación Cultural Jóvenes Libres con la cual se ha dedicado a generar procesos artísticos con jóvenes latinoamericanos a través de giras, talleres y el Encuentro Latinoamericano de Teatro Joven, en los últimos años se ha propuesto consolidar el Teatro Varasanta en el ámbito cultural del país y ha participado en la construcción de la red de teatro joven y la asociación de salas concertadas.

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Diálogo III: ¿Cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura? – Intro

Lo que si hay que reconocer es la perseverancia del colombiano de bien y en lo concreto la del colombiano metido en las lides de hacer cultura, como si fuera sacado del sombrero de un mago o de la nada de la mayoría de las veces, estos artistas que deben  actuar como empresarios, se enfrentan ante empresarios de verdad, de aquellos que miran por encima del hombro, para entusiasmarlos con sus ideas, sueños y quijotadas, a veces no se rueda con suerte y la gestión realizada por el artista empresario termina, o bien, en el cesto de la basura o si le va mejor convertida en papel reciclable, para tener el papel una segunda oportunidad sobre la tierra. Además se deben sobreponer a esa frasecita que los empresarios de verdad y los funcionarios públicos pronuncian con agrado: “es un proyecto inviable, no tiene posibilidad alguna de llevarse a cabo” y precisamente esa es la pregunta que hoy nos ocupa ¿cuál es la relación entre la gestión, el arte y la cultura?

La motivación fundamental que se irá desarrollando a continuación tiene que ver con el poder conocer de primera mano cuales son algunas de las posibles fallas o aciertos administrativos que llevan al éxito o al fracaso a un buen número de iniciativas empresariales y organizacionales en el terreno de las artes y la cultura, porque no se puede desconocer que a la hora de interactuar en común entre creadores culturales y trabajadores administrativos florecen prejuicios y un mutuo recelo, los cuales son fruto del desconocimiento de sus terrenos particulares de ejercicio. Recordemos antes de comenzar que los gestores son aquellos profesionales con conocimientos, habilidades y destrezas capaces de administrar bienes culturales para el sector privado, público y de las organizaciones intermedias de la sociedad.

Víctor Ogliastri

Moderador. Director del espacio radial Distrito Cultural de la UN Radio.

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